Desigualdad entre León y Castilla en los campos de trabajo de la Junta

Hace una semana, el 18 de abril, el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publicaba la Orden de la Junta que convocaba el Programa Campos de Trabajo para 2017, en la cual se aprecian unas importantes diferencias en la distribución de las plazas ofertadas en los campos de la Región Leonesa con respecto a los castellanos.

Así, aunque en número bruto de campos (5 en León y 6 en Castilla) no parece haber mucha diferencia, ésta se hace notoria yéndonos al detalle que ofrece la Junta en el Anexo I de dicha Orden. De este modo, a excepción del campo de Santibáñez de Vidriales, todos los campos de trabajo leoneses ofertan 4 plazas, frente a las 8 que ofertan todos los campos castellanos, lo que se traduce en 24 plazas en el País Leonés frente a 48 plazas en Castilla, esto es, la mitad en el caso leonés.

Pero la diferencia no se reduce solo a ello, pues, a excepción del de Santibáñez de Vidriales, todos los campos de trabajo leoneses se ofertan para voluntariado de tipo internacional, mientras que las plazas de los campos castellanos solo se ofertan para nacionales. Esto se traduce en que todos aquellos jóvenes leoneses que quieran optar a ser voluntarios en los campos de trabajo de sus ofertas, han de competir para lograr la plaza no sólo con el resto de españoles, sino también con jóvenes de otros países, al contrario que ocurre con los castellanos, que solo compiten con los nacionales.

Por otro lado, no hubiese estado de más que la Junta hubiese convocado un campo, destinado a filólogos, desarrollado en áreas donde pervive el leonés, de cara a poder lograr un mayor y mejor conocimiento de la lengua leonesa y su estado actual de conservación, lo que iría en sintonía con la protección y conservación de dicha lengua a que obliga el Estatuto.

 

En todo caso, desde el Colectivo Ciudadanos del Reino de León (CCRL) nos parece indignante el maltrato que se da a la Región Leonesa en el Programa Campos de Trabajo de la Junta de 2017, suponiendo un agravio comparativo respecto a la parte castellana de la autonomía que resulta denigrante e indignante.