El sonido de un caracol salvaje al comer de Elisabeth Tova Bailey

Bailey se encuentra postrada en la cama debido a una larga enfermedad que le impide hacer cualquier tipo de esfuerzo. Un día, una amiga le trae de forma espontánea un caracol que recoge del bosque y se lo deja en la planta que tiene en la mesilla de noche. A partir de ahí, Bailey dedicará su tiempo a observar las rutinas, carácter y preferencias de este pequeño ser con el que establece una intimidad, a la vez que le abre las puertas a un inmenso mundo.

El sonido de un caracol salvaje al comer es un bello y honesto ensayo que nos muestra de forma divertida y astuta cómo una pequeña vida del mundo natural puede iluminar nuestra propia existencia. Bailey nos regala en este libro una forma de mirar tierna y pausada, de la que todos podríamos aprender.

«Mientras que sujetar y leer un libro durante un rato me requería niveles de fuerza y concentración que no era capaz de reunir, observar al caracol me resultaba completamente relajante. Lo observaba sin pensar, mirando al terrario simplemente para sentirme conectada con otra criatura; una vida que alguien vivía a solo unos centímetros de mí.»